Un año más la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz ha celebrado el solemne quinario en honor al Santo Cristo de Zacatecas y Santa María del Socorro.Así, este pasado 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, con el inicio del quinario, se cumplieron veinticinco años desde que la devoción crucera tomara nuevamente forma en Montilla y rindiera culto al Cristo de Zacatecas, olvidado por los años y, por fin, gozosamente, puesto de nuevo en valor. 

Tras la imposición de la ceniza y la celebración de la eucaristía por las diversas intenciones de los hermanos, el domingo 22 de febrero tuvo lugar la Solemne Función de Regla, que contó con las voces de la Coral de Antiguos Alumnos Don Bosco. Tras una emotiva celebración en la que se impuso la insignia de la cofradía a los nuevos hermanos, la hermandad quiso tener un gesto público de agradecimiento con D. Antonio Hidalgo Salido, estrecho colaborador desde los comienzos de la hermandad, y con D. Florencio Polonio, exhermano mayor y capataz en estos veinte años de la primera salida procesional.

Asimismo, se procedió a imponer la medalla a D. Manuel Alcántara, suboficial mayor del Regimiento Acorazado Córdoba no. 10, hermano mayor honorario; a D. Francisco Herrera Picón, exaltador de las Siete Palabras para la cuaresma de 2026 y a D. Álvaro Carrasco, presidente de la Asociación Cultural Montilla Cofrade.

Al acto asistieron los mando del Regimiento Acorazado Córdoba no. 10, encabezados por su coronel jefe, Ilmo. Sr. D. Francisco Javier Carpio, D. Valeriano Rosales, Tte. de alcalde del Área de Desarrollo Local y Seguridad del Excmo. Ayuntamiento de Montilla, así como Dña. María José Tejada y D. Pedro Jiménez, miembros de la corporación municipal.

El colofón a la Función de Regla llegó con la bendición de un apostolado que formará parte del trono procesional de nuestros titulares, una obra pictórica de la artista montillana Inmaculada Navarro, que reproduce el apostolario de José Garnelo que se conserva en la Parroquia de Santiago y que ha sido plasmado magistralmente en doce cartelas que circundarán el paso en que procesionan el Cristo de Zacatecas y la Virgen del Socorro cada Martes Santo.

Fue hace un cuarto de siglo cuando un grupo de jóvenes vinculado a la Parroquia de Santiago propuso descender al Señor de Zacatecas de las cadenas que lo alzaban sobre el presbiterio para retomar los cultos en honor del crucificado indiano un 28 de febrero de 2001. Veinticinco años desde que, con aquella decisión, se fraguara el núcleo cultual que daría lugar pocos años después a la reorganización de la cofradía más antigua de nuestra ciudad.

[Fotos: Chema G. Mármol]